Oh lord won't you buy me a Mercedes Benz
Published by Seven on 1.3.06 at 12:42.
Martes a la noche. Es decir: ayer a la noche. 9:15 de la noche para ser precisos cual reloj cucú. Colectivo 86 desde Plaza Flores hasta el centro. Seven se sube, está bastante vacío. Le toca el quinto asiento de uno. El viaje es largo y tortuoso. El colectivero maneja mal, frena brusco, acelera peor. Toca mucho la bocina. Etc... A partir de Primera Junta a la gente se le da por subirse al mismo colectivo que Seven, que pasa a ser la movilidad del verano. Lo llenan, se apretujan, disfrutan (al igual que Seven pero parados) del destacado estilo de manejo del conductor. Pese a la hora la calle está llena de coches y embotellamientos, para felicidad de todos los presentes.
Hace calor. Mucho. Humedad incluida. Con cada persona que sube, la temperatura aumenta medio grado. Las caras transpiradas, los pelos en la nariz, las ojeras, hedores corporales varios. El aroma a encierro...
Esta comedia humana hizo reflexionar a Seven Costanza. Luego de noches insomnes, llegó a la conclusión de que se impone armar algún curro que posibilite comprarse una Limusina; y así no mezclarse con toda esta gente nunca pero nunca más.
Esto así no se banca. 0 Comments
Hace calor. Mucho. Humedad incluida. Con cada persona que sube, la temperatura aumenta medio grado. Las caras transpiradas, los pelos en la nariz, las ojeras, hedores corporales varios. El aroma a encierro...
Esta comedia humana hizo reflexionar a Seven Costanza. Luego de noches insomnes, llegó a la conclusión de que se impone armar algún curro que posibilite comprarse una Limusina; y así no mezclarse con toda esta gente nunca pero nunca más.
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