Seven Costanza

"Yo me voy. Declaren la huelga general" Lorenzo Miguel, 24 de marzo de 1976, mientras se olvidaba el saco.


El-que-no-levanta-la-mano-tiene-el-culo-suciooooo 3



Papel picado rojo, cartel de la cerveza Diosa tropical, chicas en minifaldas, primeros planos de bombachas danzantes, ruido perpetuo, cinco cámaras, grúa, globos con luces, dos televisores de plasma, luces amarilla naranja azul fuxia violeta…

Seven no dignifica, pero muy de vez en cuando cumple, aunque sea mal y a destiempo. Así que llegó la hora de terminar la crónica que empezó hace mucho más de un mes y siguió acá.

El jefe de seguridad vio a Seven mirando los decorados y le dijo, canchero "esto no parece un estudio argento, parece la RAI."


A eso de las cuatro de la tarde las bailarinas hicieron el único cambio de ropa del programa, y se engalanaron con minifaldas para recibir al Sandro de la cumbia, el león santafesino, el más romántico entre los románticos; un gordito con cara de langa sufrido que respondía al nombre de Leo, Leo, Leo, Leo, Leo Ma-ttio-li, y que vendió más discos que Floricienta y Chiquititas juntas y en su momento de furor. Leo presentaba su nuevo disco, el primero que no hizo para Leader Music. Leo fue, es, y seguro será al menos por un tiempo más, el rey de la cumbia romántica.
Leo tenía un guante con un collar de brillantes. Estaba tan abocado a hacer feliz a su público que tocó un tema más durante el corte, para la tribuna. Tribuna que, por cierto, mucha bola no le daba porque quienes escuchan a Leo son más tirando a cuarentonas, cincuentonas y no las adolescentes que van al estudio de Pasión de sábado. (En cambio, cuando apareció Néstor en bloque a cerrar el programa, la gente estaba como loca.) Al igual que el jefe de seguridad, el león santafesino usaba anteojos negros dentro del estudio.
Una simulación en base a pocos detalles. En la presentación de Leo había, como rasgo de superproducción, un video. Lo protagonizaba una mujer que para simular ser gitana vidente tenía un pañuelo en la cabeza, una bola de cristal, y decía "vengaAAAA" cada tres palabras. Hasta cuando había una presentación especial como la del disco del artista más vendedor del género, la calidad de producción era bien elemental, basada en signos que todos los espectadores pudieran codificar sin ningún esfuerzo. Es el terreno de la copia sin rigor, leve, inexacta. Lo mismo pasó con por ejemplo el Reggaetón, tomaron uno o dos rasgos del estilo y los adaptaron a la música local.

Mezcladito


Pasó tanto de ese sábado en Avellaneda que ya Seven no recuerda si todo esto que viene fue antes, o después de Leo. Mejor:

Había un clon de Damián de Santo.

Subió El polaco y mientras cantaba "En este mundo no seré feliz si no te tengo" arengó al público gritándoles "El-que-no-levanta-la-mano-tiene-el-culo-suciooooo." Al parecer nadie tenía ganas de responder a esa particularidad higiénica, porque los pocos que no lo hacían hasta ese momento, empezaron a levantar la mano junto a los demás.

En algún momento tocaron Los revisteros. Las chicas seguían que explotaban y gritaron desaforadas en el momento en que el cantante mostró la pancita.

Los integrantes de los grupos son los Back Street Boys, pero nacidos en Lugano. El mismo smells like teen spirit, la misma alma de revista de chimentos:
Todo estaba muy yanquizado, las gorras de beisball que tenían casi todos los integrantes de los grupos pero también los pibes en la tribuna, las zapatillas Nike (cuanto más faroleras mejor), las cadenas en el cuello, cruces grandes, mucha gestualidad con las manos para acentuar lo que se decía… La copia no era a un WASP de Utah sino a un negro de Wats o a un chicano ex espalda mojada. No dejó de ser lógico. Era graciosa también la mezcla, algunos de los integrantes de Junior tenían remeras de Argentina y otros de los Spurs, mezcolanza imposible en esa clase social un par de años antes. Hay algo interesante ahí, cómo las remeras básquet y beisball yanquis dejaron de ser marcas de chicos conchetos de zona norte para ser apropiadas por sectores más populares.

Los clasiqueros hicieron una versión en castellano de O’Lamour de Erasure ("Monamour, mi corazón está llorando por vos"). Las bailarinas le ponían mucha más garra que los integrantes del grupo. Tanto que bailaban a otro ritmo. Después versionaron a Ace of Base y The Bee Gees ("Ah, ah, ah, ah, goza vivir, goza vivir").

Tocó un grupo de cumbietón (la variante local del Reggaetón). Las chicas del público cantaban, pero sin euforia. O sí, pero con una euforia desfasada, retardada; muchas levantaban las manos pero nadie bailaba al ritmo de la música de la banda. Algo indefinible faltó para que esto fuera euforia.
La única banda que tocó dos veces durante el programa fue una que se llamaba algo así como Reggae-Reggaetón. Las discográficas están desde el año pasado tratando de imponer el el Reggaetón y el Cumbietón a toda costa, parece. ("Goza mi Reggaetón, tómalo, síguelo, síguelo ya")


Después, para cerrar, Néstor en bloque, la banda del momento, al menos de ese momento, porque pasó más de un mes y Seven quedó medio desactualizado con el tema. (El bloque le debe el resto de su nombre a Néstor Bordiola, que abandonó la cumbia villera del grupo La base y frases memorables como "jalao yo estoy/jalao yo estoy/ jalando la tira de poxi yo voy", por un aburridísimo romanticismo barrial de temas como el de Una calle nos separa.)

Eran casi las seis de la tarde, hacía como siete horas que habían llegado al estudio, Seven recuerda que la gente se emocionó como nunca antes en todo el programa, explotaron de nuevo papeles rojos saturando el aire por unos segundos, para cerrar Néstor en bloque tocó Una calle nos separa, todo el mundo coreaba la canción, todos con la mano levantada (ahora tampoco querían ser sospechado/as de tener el culo sucio), en este momento apoteósico a Marcia Lagunez se le ocurrió preguntarse nimiedades como si los gritos de las chicas del público no estarían grabados, a Seven le pareció que no; y mientras el programa terminaba, la banda trató de salir del estudio sin que sus fans les hicieran descuartizamiento ritual, mientras los guardias de seguridad se ponían nerviosos y gritaban por primera vez en seis horas, mientras la señora de la limpieza levantaba los papelitos rojos, Seven y Marcia hicieron silencioso mutis y partieron rumbo a destinos menos ruidosos, pero seguro menos divertidos.

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"Lo que nos mata es el impresionismo sociologizante" "Muy de vez en cuando, a Seven algo le gusta"

4 Comments

4 Responses to “El-que-no-levanta-la-mano-tiene-el-culo-suciooooo 3”

  1. # Anonymous Anónimo

    Asi me gusta!
    El "rubio" ese es Nestor en bloque?  

  2. # Blogger Seven

    The One and Only  

  3. # Blogger ij

    jaja q bizarro O’Lamour tocado por unos cumbieros  

  4. # Anonymous Anónimo
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